EL CAIRO: LA ETERNIDAD Y UN DÍA

EDITORIAL. POR CHIQUI GONZÁLEZ

Sí, un título que llevo en el corazón.

El Cairo cumple 10 años, y en este día luminoso le rindo homenaje al Cine Público. Repaso con amor las palmeras exóticas de las paredes y el neón que nos lleva a mundos extraordinarios y pienso que este cine, así como le dio sentido, imágenes, pasiones, ideas libertarias, humor y belleza a tantas generaciones, se alza como emblema de la calle Santa Fe, del bar de la esquina. Y nada seguiría allí sin la marquesina art noveau, sin los Amigos del Cairo, sin la programación de cruce innovadora, sin la gratis, el zoom, los derechos humanos, las películas de Señal Santa Fe, los documentales. Se trata de una manera de ofrecer un territorio audiovisual a la gente como un don, un derecho, una política de la imaginación. La concurrencia nos acompaña como una cita, un encuentro, una iniciación.

Pero sobre todo debo invitar a los rosarinos a un cumpleaños potente y extra- cotidiano, bienvenidos los públicos que aceptaron al cine renovado en su edificio, butacas, pantallas, formas de proyectar y se involucraron en ciclos maravillosos, durante las noches de invierno y los días del verano. Imágenes de lluvia, agua, resistencia de los pueblos, vínculos, profunda diversidad y gran impacto poético siempre nos esperan en el hall contemporáneo y en la antigua sala remozada.

El Cairo es un acto público de apropiación y terquedad. Una contra-cultura desde la entrada a la película, desde la mirada a la provocación.

Si fuera mi último acto como ministra me volvería a sentar cada domingo solitario en la primera fila y miraría con complicidad a los espectadores y con profunda gratitud a los trabajadores del cine, esos magos que te reciben sonriendo, proyectan, están en la penumbra para que la vieja fábula de la existencia vuelva a vivir entre nosotros.

Pasamos de proyectar en 35 mm al digital, volvieron los jóvenes y todos saben que El Cairo ha sido restituido a la ciudadanía como una política de estado, envolvente y permanente, compleja y apasionada. Mi reconocimiento eterno al trabajo de Ariel Vicente y su equipo, por desafiarnos, ilusionarnos y animarnos en los momentos de un país difícil, donde el refugio del cine es actitud, lucha, memoria y esperanza, poesía en imágenes y crudos testimonios de quienes somos.

Feliz diez años nuevo Cairo, y vamos a pedir deseos porque a veces se cumplen y se parecen a nuestras mejores alucinaciones.

Una imagen te puede cambiar la vida. Un día es una eternidad, una película cargada de tiempo. Hay una butaca en El Cairo para vos porque así, podemos hacer vacilar la Historia.

Chiqui González, ministra de Innovación y Cultura de Santa Fe.